jueves, 27 de mayo de 2010

FERNANDO LUGO O LA TENTACIÓN DE 1940

La supresión de partidos políticos y su reemplazo por grupos oportunistas provenientes de ONGs derechistas, tal como fue copado el gabinete del dictador Estigarribia, la reivindicación del ideólogo de la dictadura de 1940, Efraim Cardozo, a través de voceros del régimen, y el atropello a la institucionalidad, tiñen de un evidente tinte sombrío el rumbo político del clérigo-presidente Fernando Lugo.

Las actuales divisiones internas en el partido Liberal, por su parte, recuerdan la disputa que llegó a su clímax en la sesiòn del Directorio del sabado 16 de Febrero de 1940, donde un sector de conjurados habría de sacrificar el Parlamento y la Constitución Nacional para entregar la repùblica maniatada a sus verdugos.

Aquel día nefasto para el Paraguay salvaron la dignidad del liberalismo paraguayo con su vibrante oposición: Juan Francisco Recalde, Jerónimo Riart, Orué Saguier y Francisco Sapena Pastor. Hoy sufren éstos el polvo del olvido y sus nombres, como el de tantos otros próceres civiles de la repùblica, poco dicen a sus correligionarios de hoy, quienes sin embargo se deshacen glorificando las veces que tienen oportunidad al dictador Estigarribia y a su camarilla de filo-fascistas que ofrendaron la mesa servida a Higinio Morínigo y Alfredo Stroessner.

Aquel triste febrero de 1940 se produjo, pues, lo inexplicable: dirigentes "liberales" autorizando por doce votos contra cuatro la disolución del Congreso. Habían faltado a la sesión diez miembros del Directorio, con los que habría sido imposible inaugurar un régimen totalitario en Paraguay aquel 18 de febrero de 1940, y dar a conocer el hecho al pueblo el día 19. Los cuatro schaeristas se habían mantenido neutrales, en tanto se hallaban decididos por defender las formalidades democráticas B. Rivarola, L. Riart, Burgos, Jerónimo Riart, Orué Saguier, Dávalos, Sapena Pastor, Gavilán, Artaza, Prieto, C. Centurión, Saguier Aceval y Juan Francisco Recalde.

El total de los que podían asistir y votar eran 26, pero una maniobra apoyada en el dictador consiguió desarmar el Directorio Liberal. ¿Acaso han olvidado los miembros del partido liberal aquellos funestos episodios, para pretender reeditarlos en el presente?

Un protagonista de primera línea en los sucesos de Febrero de 1940, mes inaugural de la trilogía "Estigarribia-Morínigo- Stroessner", reconoció a Seiferheld que todo empezó con un exhorto del imperio norteamericano (1) que unos cipayos sin mayor discernimiento se apresuraron a atender, por encima de todo sentido común. Lo que sucede en el presente, como es bien conocido, también tuvo un origen parecido: la embajada norteamericana de Asunción, ocupada hasta hace poco por James Cason.

El resto de la historia es conocida. La doctrina de Seguridad Hemisférica, exportada por EUA durante la Segunda Guerra Mundial fue reemplazada por la de "Seguridad Nacional", cobrando impulso definitivo la militarización del poder político.

Las similitudes entre las coyunturas de febrero de 1940 y la actual no son antojadizas. Ya el primer domingo de setiembre, casi pasó desapercibido un hecho político altamente significativo: el obispo Fernando Lugo participó de un acto de homenaje al dictador José Félix Estigarribia, el mismo que en 1940 instauró la dictadura al servicio de Washington en el Paraguay, con una carta política totalitaria de neto corte hitleriano.

"Autoridades, funcionarios, militares y policías participaron esta mañana de un acto en el que se recordó un año más de la muerte del Mariscal José Félix Estigarribia. La celebración se llevó a cabo en el Panteón Nacional de los Héroes, en donde están depositados los restos del ex presidente paraguayo" informó un conocido diario local.

Ver:
http://www.abc.com.py/2008-09-07/articulos/448712/rindieron-homenaje-al-mariscal-estigarribia.

Poco después, el mismo matutino inició una campaña de glorificación del ideólogo de la dictadura Nazi-Fascista de 1940, Efraim Cardozo, publicando sus escritos como si fueran notas sagradas e irrebatibles. No está demás recordar que el reverenciado Efraim Cardozo fue, además de cronista de sus propias miserias, organizador y partícipe en su momento, de desfiles de adherentes del partido Liberal paraguayo con camisas azules, emulando a los camisas negras de Benito Mussolini. ¿Serán estos, una vez más, recuerdos del futuro? LAW



NOTAS ACLARATORIAS:


-------------------------
(1) Como en el caso de su modelo cuarentista, el gabinete de Fernando Lugo está integrado por personajes serviles a Washington. La totalidad los integrantes del gabinete del obispo Fernando Lugo provienen del sector de las ONGs financiadas por la embajada norteamericana. Se cuentan entre ellos a Gloria Rubín (referente en Paraguay del NED y la CIA), Camilo Soares (beneficiario de fondos de IAF y NED, favorecido del gobierno de George W. Bush) Rafael Filizzola (signatario de acuerdos con Alvaro Uribe a instancias de la ex operadora del plan Colombia Liliana Ayalde), Karina Rodríguez (de la Casa de la Juventud, que recibió 127 mil dólares de la Inter American Foundation), Liz Torres (referente de las logias de ONGs dependientes de la embajada norteamericana), Esperanza Martínez (del movimiento Tekojojá, financiado por USAID, hoy envuelto en escándalo por corrupción), Canciller Hamed Franco (del Pmas, un movimiento financiado por James Cason), el Vice-canciller Jorge Lara Castro (recibe dólares de la embajada a través de la ONG fantasma Alter Vida), Ministro de Defensa General Bareiro Spaini (hombre de la embajada norteamericana, educado en las escuelas de golpistas de Estados Unidos) o el ministro de Hacienda Dionisio Borda, antiguo responsable de las finanzas de los gobiernos corruptos y agente de la embajada norteamericana y del FMI.

Asimismo, Fernando Lugo ha anunciado que se mantendrá la política de sometimiento al imperio nortemericano en Paraguay, y se desconoce lo tratado por Lugo en New York con referentes de la mafia ítalo-norteamericana como John Tonelli, o con el heredero del imperio petrolero que en la década de 1930 llevó a la matanza a cien mil bolivianos y paraguayos, David Rockefeller. Lo único cierto es que ofició de guía turístico en la gran manzana Conrado Pappalardo, un personaje conocido por haber operado para el Plan Cóndor y haber proveído pasaportes para el asesinato en Washington de Orlando Letelier.
Otros cónclaves nunca aclarados por parte del obispo fueron sus reuniones con James Cason y Roger Noriega, pocos segundos después que Aleida Guevara March, hija del Che Guevara, haya abandonado la misma oficina por la misma puerta por la que entraron estos grandes amigos de Cuba y los hermanos Castro.

No se sabe el motivo de las visitas de Christopher McMuller, subsecretario norteamericano de Asuntos del Hemisferio Occidental, al viceministro de Relaciones Exteriores paraguayo, Jorge Lara Castro, un viejo favorecido de la embajada norteamericana de Asunción.


(2) Las leyes represivas nazi-fascistas que impuso por decreto José Félix Estigarribia en julio de 1940, fuertemente influenciado por Hitler y Mussolini, no eran casualidad en un país donde habían echado raíces las ideas Bernard Foester, quien a fines del siglo XIX intentó crear una colonia de arios puros en este país sudamericano.
Hacia 1939 existía en Sudamérica una incipiente red de espionaje nazi, que tenía en el Brasil su centro de operaciones. Dependiente directamente del Abwehr en Hamburgo a cargo del almirante Wilhelm Canaris, los espías nazis hacían reportes sobre los temas que le interesaban al Tercer Reich.

Uno de sus medios de propaganda ideológica fue el "Deutsche Zeitung fuer Paraguay" (Diario Alemán para el Paraguay), quien en su edición del 1º de noviembre de 1938 saludaba la ocupación nazi de los Sudetes con estas palabras:

"Europa se halla aún en formación. Aquellos dos grandes arquitectos, Mussolini e Hitler, se esfuerzan desde que llegaron al poder en dar a ese continente una nueva y sana estructura. Pero todavía no han llegado al fin de su programa; todavía queda mucho que debe ser limpiado. Los Balcanes tienen que desaparecer. El camino del Danubio y el Mar Negro muestra aquel "Drang Nach Osten (impulso hacia el Este) que siempre ha sido el propósito y la misión de ambos pueblos".

Fuertemente influenciado por la ideas nazis, Estigarribia abrió la dinastía totalitaria en 1940. Poco después falleció en un accidente aéreo, y su labor fue continuada por Higinio Morínigo, quien al finalizar la guerra mundial puso su aparato represivo al servicio del imperio norteamericano, entonces empeñado en blanquear nazis a través del proyecto "Paperclip".

(3) En fecha 26 de enero de 1940, consumado ya el atropello a la autonomía universitaria, el gobierno de Estigarribia con la firma de todos sus ministros, entre los que se encontraban varios universitarios como Justo Pastor Benítez –junto a José P. Guggiari, uno de los principales culpables de la masacre de estudiantes del 23 de Octubre de 1931, y Efraim Cardozo- deciden solicitar a la Cámara de Senadores integrada sólo por liberales, la intervención de la Universidad Nacional. En la misma fecha se dicta el decreto 331 firmado por el Presidente del Senado Luis A. Riart por el que se otorga “al presidente Estigarribia el acuerdo previsto por el artículo 10 de la Ley 1.048, para intervenir la Universidad Nacional de Asunción”.

El 31 de enero de 1.940, por decreto 20.066 también fue intervenida la enseñanza secundaria y comercial, con el mismo argumento de que “la misma perturbación se nota en los establecimientos de enseñanza secundaria y comercial, en las cuales es también necesaria la directa intervención del gobierno para poner fin a un estado de cosas perjudicial a los intereses de la cultura nacional”. Efraim Cardozo asumió entonces también las funciones del Consejo directivo de la enseñanza.

Ese mismo dìa Efraim Cardozo resuelve: “Expúlsese por tiempo indeterminado de sus respectivas facultades o establecimientos secundarios o comerciales a los alumnos César Garay, Álvaro Escobar, Fulgencio Godoy, Nóbel Llamosas, Gustavo Gatti, Carlos Jorge Freitag, Jaime Martínez Miltos, Julio Mendoza y Fernando Vera”, en su mayoría referentes del franquismo revolucionario y en el caso del último de los mencionados, décadas más tarde presidente del Partido Revolucionario Febrerista

En la reunión del Consejo de Ministros del 16 de febrero de 1940, Estigarribia expresó con claridad que “Ha llegado a la conclusión de que debe asumir la plenitud de los poderes”, por lo que solicitó “la opinión de los excelentísimos señores ministros” sobre tan importante paso a ser seguidamente dado.

No tiene trascendencia la opinión de los militares, ya que su inmediato plegamiento a la dictadura era de esperar. Pero sí es históricamente significativa la posición asumida por el Ministro Liberal Efraim Cardozo, quien traicionando a su partido y a sus amigos y repitiendo una vez más su triste actuación de alzarse solapadamente contra su jefe, el doctor Jerónimo Zubizarreta durante la conferencia de Paz del Chaco en Buenos Aires, con los lamentables y ya conocidos resultados, dijo: “Señor Presidente: pertenezco a una generación que ha perdido su fe en la democracia. La democracia, señor presidente, es un cadáver, y en política es peligroso abrazarse a los cadáveres. Estoy con usted, mi general”.
Se iniciaba en Paraguay una larga noche de totalitarismo Nazi-Fascista.

No hay comentarios:

Publicar un comentario